Reseña de “The World Is A Stage” de MISTER MACHÍN en La Mirada Negra  (28/12/2011)

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Reseña de “The World Is A Stage” de MISTER MACHÍN en La Mirada Negra:

Todavía con su anterior “Life Itself” fresco, puesto que apenas hace un año que estos burgaleses pegaban fuerte con ese trabajo, reaparecen desde el punto en que nos dejaron con otra obra conceptual y profunda. Unos mismos parámetros que, sin embargo, ofrece una progresión que coloca a “The World Is A Stage” en  el mundo del hard rock más actual. Se mantiene esa profundidad que deja atrás a las bandas de los 80, mucho más pendientes de su peinado que del significado de sus canciones. Bien es cierto que son esos grupos una influencia para Mister Machin, pero si el sonido te puede traer a la mente a esas bandas (sobre todo en el caso de las americanas), lo que el grupo esboza en su música tiene mucho más contenido. Un contenido que engancha y que va de la mano, también al igual que en la primera obra, con el día a día que nos toca vivir.

Similitudes con su anterior obra que se contraponen a aspectos llamativos por los que el grupo se ha desmarcado. El regusto más setentero que tenían desaparece para meterse de lleno en el siglo XXI gracias a un sonido vanguardista y nada encasillado. Este hard rock es tan abierto que llega a resultar metalero en muchos temas. De hecho, hay cortes donde me recuerdan incluso a Metallica, simplemente como un pequeño deje. Puedes apreciar la dureza de la banda en un tema como “Thrill” especialmente, aunque todo el trabajo resulta potente, con unas guitarras que atruenan con un importante grosor en riffs como en el del propio tema homónimo o “Shine”, aunque este con bastantes matices en las guitarras, que abren el disco tras la intro “Mirrors” creando un efecto hipnótico que nos lleva más allá de un disco de temas sueltos, como también lo hacen los guiños de los interludios “Rise” y “Surrender”, que pese a ser simples puntos de unión entre tema dejan huella en el oyente y dan al disco un color especial. Igualmente la voz que introduce cada tema es un gancho psicológico que además de atrapar nos hace percibir el disco como una obra completa que se debe degustar de principio a fin.

Por supuesto que por ahí tenemos temas que pueden llamar más la atención, aunque el cómputo general es alto. Son temas muy variados que nos hacen girar en cuanto a estilo, pero que no bajan en el nivel mostrado por un grupo que pisa como firme realidad de nuestra música. Podemos destacar ese impresionante “Free”, con esos arreglos de teclado utilizados de una manera bastante contemporánea. Pese a ser un trabajo con una dosis de caña importante tenemos un “Energy” que, pese a su título, se vuelve el más melódico de todos. Una vez que el riff inicial nos insufla un chute de energía luego pasamos a un estribillo muy melódico. “Number 1” mete unos ritmos de música de baile que contrasta con una banda teóricamente clásica. Destacable, como no podía ser de otra manera es la colaboración de Aurora Beltrán en “Real”. Otro temazo que se hace grande a cada segundo de su desarrollo es “The Show Must Go On” (nada que ver con Queen), que tiene muchos contrastes y es de los que más elementos ofrecen para degustar la música. Y el tema que cierra es el relajado “Someday”, para dejar un aire de reflexión al final de la obra. Aunque luego tenemos el bonus track “Hero”, que para no quedar mal ante los 13 cortes precedentes, es todo un temazo que recalca el estilo tan personal de una banda que con la base en un sonido clásico, hace del hard rock algo actual en lo que queda mucho por indagar. En contra de los que piensen que esto quedó en los 80 y que es un género agotado.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)