HABEAS CORPUS

Al frente de la guerrilla musical desde 1993, bien podríamos decir que Habeas Corpus es más que un grupo musical, parafraseando la conocida expresión. Con 7 trabajos a sus espaldas, la prolífica formación da una nueva vuelta de tuerca a su carrera con Justicia, su nuevo álbum: un CD por medio del cual los madrileños, enrabietados como nunca, vuelven a llamar a las cosas por su nombre y, tal y como acostumbran, a hacernos pensar en rojo nuevamente. Vivimos tiempos extraños, en los que a una con los mismos hasta las palabras parecen ir deslexicalizándose. Vaciando su contenido al igual que lo que representan, perdiendo su ser en nombre de no se sabe qué; unos tiempos de volatización de los conceptos, podría decirse. Así las cosas, ¿Qué se puede entender hoy por Justicia? ¿Una virtud, tal y como la define el diccionario? ¿qué por Revolución, tan en boca de tantos? Los títulos de ciertos discos, como el 2º de La Polla y, hablando de lo que vamos a hablar, el 8º de Habeas Corpus. Poco más. Y es que, viviendo en un mundo como éste, con aquélla más sorda, más ciega y más muda que nunca, ¿qué otra definición de justicia cabría esperar? Justicia, el nuevo trabajo de Habeas Corpus, está integrado por 13 composiciones que tanto por su música como por sus letras no van a dejar indiferente a nadie; Así pues, he aquí trece temas tan definitivos y definitorios como siempre, trece aldabonazos sonoros que orbitan alrededor de dos ejes que una vez más se han complementado a la perfección: el representado por M.A.R.S. en la parte lírica (una de las cabezas mejor amuebladas de la escena) y el encarnado en la musical por bajo, guitarra y batería. Incidiendo en ésta última, podemos afirmar que nos encontramos ante un disco en el que la evolución musical del grupo vuelve a llamar la atención, presentándose esta vez el mismo frontalmente dirigido hacia el metal, hacia un metal resueltamente escorado hacia el trash y el hardcore: cosa de la conjunción de las guitarras, tan aceradas como aceleradas, con la base rítmica, realmente pétrea y contundente. Pura pared de ladrillo, en esta ocasión. ¿El resultado? El caldo de cultivo perfecto para que, cual hierba imposible de cortar, los poderosos riffs de M.A.R.S. crezcan con verdadera fuerza. La voz de un M.A.R.S. que, a pleno rendimiento, suena inconmensurable. Punta de lanza –o aguijón, más bien-, ojo avizor siempre, Habeas Corpus demuestra seguir representando como nadie la banda sonora del librepensamiento y la disidencia. La del día a día de las mentes más inquietas, y así lo vuelve a hacer por medio de Justicia: de unos temas que, presididos musicalmente por la urgencia, por medio de sus letras han vuelto a mostrarse como lo que son, lucidos tratados con forma de canción. Por medio de unos textos reflexivos, contestatarios y tan duros –en ocasiones- como el metal que los envuelve. No, Habeas Corpus nunca hará la canción del verano, parece claro. De justicia. Ni la de Eurovisión.

J. ÓSCAR BEORLEGUI

WEB OFICIAL
www.habeascorpus-grupoderiesgo.com

MYSPACE OFICIAL
www.myspace.com/habeascorpusgrupoderiesgo